La Aldea de San Nicolás, sus 365 curvas y su Museo Vivo

28-06-2018

La Aldea de San Nicolás, sus 365 curvas y su Museo Vivo



Foto: Jarek Prokop

La Aldea de San Nicolás es uno de esos últimos reductos alejados del turismo de masas que quedan en Gran Canaria. Un pequeño pueblo en el que las tradiciones y los vínculos con las costumbres populares todavía se mantienen vivos. En Payless, tu rent a car barato en Gran Canaria, te invitamos a descubrirlo y a disfrutar junto a sus habitantes del espectacular entorno que caracteriza a La Aldea.

Lo primero que debes saber es que, hasta hace poco, llegar aquí era un verdadero reto. La carretera que unía la población con Agaete, el núcleo urbano más cercano, era considerada de las más peligrosas del país: un total de 365 curvas que discurrían por pronunciados acantilados era la prueba que debían pasar los aventurados turistas que quisieran perderse por sus calles. Ahora, una carretera mucho más moderna y segura (y con unas vistas menos espectaculares) conecta ambos pueblos. Sube a bordo de tu coche de alquiler barato en Gran Canaria y disfruta del trayecto mientras atraviesas las plantaciones de plátanos de Gáldar y divisas los macizos montañosos y los barrancos típicos de esta orografía.

Una vez en La Aldea, deja tu vehículo de alquiler barato en Gran Canaria bien aparcado y prepárate para formar parte de la historia de Canarias. Para entender bien cómo vivían los antiguos pobladores, no puedes perderte una visita al Museo Vivo, una iniciativa que surgió de los propios vecinos y que, a día de hoy, es uno de los principales reclamos turísticos de la zona.

El proyecto surgió como un intento por mantener viva la sabiduría popular, fuertemente arraigada en las personas mayores del pueblo. De esta forma, un grupo de maestros tomó la decisión de llevarlos a la escuela para que los alumnos conociesen de primera mano sus experiencias. La idea fue tan bien acogida que, después, fueron los jóvenes estudiantes quienes se acercaron a las fincas, residencias y casas de los mayores, en donde les explicaban cómo se recogía el agua, el gofio, cómo se fabricaban las ropas y el calzado, etc. Y poco a poco, lo que era una iniciativa escolar se transformó en un verdadero museo, visitado ya por más de 5.000 personas cada año.

El Museo Vivo de la Aldea es un verdadero homenaje, en donde se recrea con tanta precisión cómo era la vida en el pueblo hace décadas que el visitante tiene la sensación de haber viajado en el tiempo. Los detalles están por todos lados: en la decoración, las herramientas, la estética de las fachadas… Según el Comité Científico Internacional de Museos, este es el museo vivo más importante de Europa, una verdadera joya desconocida para muchos.

Para visitarlo, debes conducir con tu coche de alquiler barato en Gran Canaria hasta La Aldea el primer domingo de cada mes, cuando también tiene lugar el mercadillo.